lunes, 10 de noviembre de 2014

Medianeras

Comparto este bello cortometraje, aunque sea un poco viejo no quería perder la oportunidad de compartirlo. 


Podemos observar las escenas en las que se reflejan el amor, el desamor, los encuentros y desencuentros de las personas en la cotidianidad Porteña.


"El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos"Enviar fraseWilliam Shakespeare


http://www.youtube.com/watch?v=kDj9yoBJ0k8

Tali Barón 

lunes, 27 de octubre de 2014

Un poco de Norah Jones

Vengo a compartir un disco titulado "Come away with me", un disco que genera paz desde un principio.

http://www.youtube.com/watch?v=WPrO_tNNRyM

Junto con el dejo la letra de una de mis canciones preferidas: "Turn me on".

Like a flower
Waiting to bloom
Like a lightbulb 
In a dark room 
I'm just sitting here waiting for you 
To come on home and turn me on 

Like the desert waiting for the rain 
Like a school kid waiting for the spring 
Im just sitting here waiting for you 
To come on home and turn me on 

My poor heart 
It's been so dark 
Since you've been gone 
After all you're the one who turns me off 
You're the only one who can turn me back on 

My hi-fi is waiting for a new tune
My glass is waiting for some fresh ice cubes 
I'm just sitting here waiting for you 
To come on home and turn me on 


Estas bellas melodias fueron escritas e itnerpretadas por una reconocida cantante, compositora y pianista, Norah Jones.



sábado, 25 de octubre de 2014

Una isla sin fe

Ella es Talía. Mira al horizonte imaginando un mundo mejor. Está de perfil y muestra tristeza con sus labios cerrados y sus claros ojos. Parecía salvaje, con su pelo despeinado, todo revoltoso y al aire. El sol se lo iluminaba y parecía aun más rubio, casi amarillo. Tenía un flequillo sobre la frente, dejando un especio en blanco en el medio y unas mechitas de pelo sobre su rostro. Acababa de salir de su casa de comer un chocolate derretido con almendras. Sintió una sensación de calor.

Talía caminó hasta la playa y al llegar se sacó toda su ropa, hasta quedarse en maya. Había ido sola y la soledad la acompañaba. Veía la línea del horizonte y al Sol entregándose al mar. Corrió con intensidad y desesperación hacia el mar: lo extrañaba. Escuchando la tranquilidad del paisaje, entró al mar. Se encontraron dos mundos. Mundos que se sintieron unos a otros. No fue un encuentro rápido, sino pacífico; no salvaje, sino apasionado. Talía sintió una sensación de frío. Se había zambullido dentro de las aguas. Los pies tocando la arena. Arena fina que parecía líquido, ya era casi barro, tierra húmeda. Ya no tenía aire. Salió del agua y olió un aroma a sal, las olas cayendo hasta el final. Miró hacia abajo. Sus pies estaban enterrados. Vio peces de distintos colores y tipos, difíciles de describir. El que más le llamó la atención fue uno lila con rayas negras. En realidad no sé si era lila, era como ella lo veía. Ese era su color favorito. Sintió una gran felicidad. Entró devuelta para sentir todas las hermosas sensaciones una vez más. Se quedó un tiempo más que el anterior. Cuando salió, su pelo era más largo, la forma de su cara estaba distinta, tenía los ojos y la nariz más grandes. La playa estaba repleta de gente. Talía no entendía lo que ocurría. Se miró en el reflejo de las aguas y vio que ya una adolescente. 

Natalia David

martes, 9 de septiembre de 2014

La lámpara

Sigo creyendo y esperando, se que no soy niño y estas cosas son fantasía, pero yo sigo palpitando la posibilidad. Tal vez algún día, pensando en cualquier otra cosa, la vea ahí, reluciendo apenas entre el barro o en una zanja mugrienta, pero la voy a reconocer porque siempre la esperé: hablo de la lámpara de algún genio y de mi esperanza. Y cuando la vea la voy a levantar, la limpiaré y luego, escondido, la voy a frotar…hasta que aparezca el genio. ¿Qué pedirle? No importa ya, a medida que fui creciendo me fui dando cuenta que las cosas que le pediría al genio serian bien diferentes:  muñecos, Argentina campeón del mundo, la paz mundial, dinero, saber tocar un instrumento, en fin. Tantas cosas he pensado que, cuando conozco a alguien, le pregunto qué le pediría al genio del la lámpara, y en base a eso hago casi un diagnóstico secreto de la persona… ¿Acaso no es lo que hacemos siempre con las personas, basándonos en tonterías parecidas?

Violeta

domingo, 6 de julio de 2014

Instrucciones sobre como viajar en colectivo


(Nota: algunos aspectos de este texto se pueden aplicar a otros tipos de transporte público.)

Las paradas de colectivos suelen estar ubicadas en la vereda derecha teniendo en cuenta el sentido en el que circulan los vehículos. Pueden estar señalizadas o puede que no. En ambos casos se recomienda saber cuál es la línea (por lo general diferenciada por un número) que lo lleva al destino al cual necesita ir. Una vez que identificó la misma, debe pararse donde esté señalado. Sea educado y, en el caso en que haya más de una persona, aguarde formando una fila detrás de la misma (los buenos modales son cruciales si quiere hacer de su viaje y el de los demás pasajeros uno agradable). Si en la espera se encuentra una persona mayor o con algún tipo de dificultad para moverse, es correcto que deje subir a dicha persona primero y/o la ayude a subir en caso de que sea necesario. Una vez arriba procure pagar el pasaje correspondiente, y proceda hacer una mirada general al interior. Si hay asientos libres, y si así lo desea, puede proceder a sentarse. Recuerde que todos los movimientos que haga una vez arriba deben ser llevados a cabo con precaución, sujetándose siempre de los tubos ubicados para dicho fin, ya que los movimientos pueden ser bruscos (dependiendo del estado de humor, tránsito, o simplemente la forma de manejar del conductor). Parte de los buenos modales también es priorizar no sentarse en los asientos reservados para gente con discapacidades de cualquier tipo, los cuales suelen estar ubicados cerca de la puerta delantera, del conductor, y de la puerta del medio. Sentarse en esta zona lo obliga a dar el asiento a una persona que lo requiera, por lo tanto es recomendable ahorrarse la molestia y, siempre que estén disponibles, sentarse en los asientos del fondo.Cuando se acerque a destino, debe pararse (otra vez con precaución) y tocar alguno de los timbres ubicados en la proximidad de las puertas para indicar al chofer que quiere descender en la próxima parada. Es importante que esto se lleve a cabo en el momento justo, para no pasarse de la parada en la que quiere descender, ni hacer que 
el chofer parte antes de lo deseado.

Emilia Bozeglav 4°5ta TT

Instrucciones para cuidar un gato

No se deje llevar por su inminente ternura. Tener un gato no es cosa fácil. 
Primero lo primero, el gato necesita espacio físico y emocional. El gato no quiere ni nunca querrá ser tratado cual juguete. Los felinos soportan una cuota diaria de amor, que sacian con unas simples rascadas de barriga/cuello/cabeza. Si del espacio físico hablamos, como todo animal necesitan de un confortable lugar para dormir. Los gatos se apropiarán de todo hueco que usted crea inútil, ejemplos claros son los estantes de un placard, o el bidet, o ese único lugar de la mesada donde a las doce en punto del mediodía llega todo el sol. 
El gato nunca deja de tener hambre, y no hace distinciones entre el alimento balanceado y la comida pura y exclusivamente para humanos, no se sorprenda entonces si su gato hunde el hocico en la taza de café con leche. 
El gato por naturaleza buscará el ambiente más cálido de la casa. En invierno su lugar favorito será sin duda debajo o al lado de la estufa. 
Mantenerlo entretenido es tal vez la tarea más sencilla. Con una media o un sorbete, o un pedazo de tela quizás, el animal se divertirá por horas. El resto del tiempo lo ocupará durmiendo, sin necesidad de atención alguna.

Catalina Kaplan 4°5ta TT

domingo, 29 de junio de 2014

Instrucciones para tomar el té

Suena la campana anunciando que son las cuatro de la tarde. Las cuatro en punto. Y ese sonido trae consigo una cita con el señor Té. Para algunos es una simple infución, para otros es algo mas complejo, un valioso deliz en la coteidaneidad diaria y aburrida. Mas que nada en invierno, cuando todos esperamos con ansias ese momento en que nos envolvemos de sabanas y frazadas, el té es un gran amigo que nunca te deja solo, nunca te deja desnudo frente al frío, sino como si fuera una gran manta que está adentro del cuerpo, te llena de calor.
Este hábito no es mucho más que poner en una delicada taza un saquito de té, un saquito de té que flota. flota en el agua previame hervida. Suena sencillo, pero hay tantas formas de hacer como personas hay que lo toman. El señor Té no suele ser solitario, pero tampoco es exquisito asi que con cualquier dulce compañia, se puede lograr una cita perfecta.

Té para tres, Soda Stereo: https://www.youtube.com/watch?v=Eeadb0ANkD0

Tali Baron 4°5ta TT

Instrucciones para pintar

Morning - Afremov
El momento aparece y se siente llegar. El placer de pintar se acerca y ya nadie lo puede parar.
El pincel. ¿Qué pincel? Tómate solo unos pequeños segundos para pensar la simple línea y dulce fantasía que plasmarás. Una vez escogido, el movimiento comienza a oscilar. Hacia arriba. Hacia abajo. Sueltas tu tensa mano y pronto el pincel te sorprenderá. El papel deja su color blanco puro e inocente. Cambia. Cambio brusco, profundo y exquisito. Sensible imaginación. Sensible y pintorezco. Colores. Colores que van y que vienen. Significados. Cada uno tiene un significado diferente; amor, cariño, tristeza, felicidad, angustia. Siempre encontrarás el indicado. Pero no siempre sabrás que sientes en aquel momento dado.

Nicole Silberman 4° 5ta TT

martes, 17 de junio de 2014

Instrucciones para las compras del supermercado

El acto de realizar las compras dentro de un supermercado puede convertirse en un paseo agradable a través de un mar de atractivos  y coloridos productos si uno se lo propone, dispuesto de ánimo y tiempo. Es necesario lidiar con “la compra”, el resultado de nuestra aventura consumista convertida en un siempre inconveniente número de bolsas plásticas. Ya en el viaje de vuelta, con las bolsas en el baúl del auto, Usted deberá asumir que sí, que es un asesino serial no ya de personas sino de especies enteras, al utilizar este tipo de bolsas y no las ecológicas, y se volverá a repetir inútilmente que la próxima vez irá con sus propias bolsas. Acto seguido Usted deberá encontrar un lugar para estacionar el auto cercano a la puerta de su casa, para realizar de forma sencilla la tarea del transporte de bolsas. Como la mayoría de  las veces usted encontrará un lugar para dejar el auto en 32 maniobras, a media cuadra de su casa. Aquí usted debe tomar una decisión, en la vida siempre hay que tomar alguna: hace dos viajes o uno. La practicidad y cierta dosis de pereza lo llevará a optar por un único viaje y aquí radica el núcleo del problema: Usted ha elegido el camino más corto, o sea el peor. Deberá abrir la puerta del baúl de su automóvil , tomando la precaución de cerrar las puertas laterales, ya que usted, precavido, sabe que una vez cargadas las bolsas , no tendrá chances de cerrarlas con las manos cargadas de bolsas, porque de ninguna manera vale apoyar las bolsas en el suelo una vez sacadas del baúl. El suelo de la calle está sucio y de solo pensar en la cantidad de gérmenes que se adherirán a esas bolsas que usted después apoyará en la mesada de la cocina, usted puede sufrir una descompostura. Así se encontrará, entonces, con las puertas laterales cerradas y el baúl abierto y, lleno de valor, comenzará a tomar las bolsas de a una, tarea que se irá complejizando a medida que las bolsas por mano sobrepasen el número de 3, o tengan las manijas entrecruzadas de tal manera que al creer que se lleva cuatro bolsas, usted en realidad tomó una manija de una bolsa y otra de la de al lado, difícilmente las dos manijas de una misma bolsa. Sumando a esto que deberá realizar la misma operación para el resto de las bolsas con la otra mano teniendo ya la primera ocupada, Usted deberá sobreponerse a estas dificultades para no olvidar lo importante: los huevos, en que bolsa están? Finalmente Usted emergerá literalmente del baúl con su mano derecha portando tres bolsas de ambas manijas, más dos bolsas de una sola manija, y algo parecido a eso colgará de su mano izquierda. Levantando la cara al cielo para pedir fuerzas, Usted deberá resolver ahora el nuevo dilema: como cerrar el baúl. Lo conveniente es esperar que no pase ningún vecino que lo sorprenda en esa situación y bajarlo con la cabeza hasta cierta altura y luego ayudarse con alguno de los codos para cerrarlo definitivamente, cuidando de no romper las botellas de vidrio  (de los huevos olvídese, ya los rompió y aún no lo sabe)Con esa actitud de bolsas colgantes y llave en la boca Usted emprenderá el duro camino de media cuadra hasta la puerta de su casa. Seguramente de la vereda de enfrente lo saludará aquella vecina que en lugar de ofrecerle ayuda lo mira casi con satisfacción, al ver que Usted no puede contestar un simple “hola” por tener las llaves en su boca y deberá inclinar su cabeza en un incomprensible gesto que pretende ser un saludo. ¡Usted llegó! Intentará apoyar las bolsas en el escalón de su puerta (que es igual de sucio que la vereda pero esta ya es casi “su” suciedad, como una suciedad más conocida) tratando de que las diferentes botellas de diferentes bolsas queden todas paradas, cosa que no logrará y tras la caída de la primera botella verá desparramarse como en un efecto dominó frascos de yogur, desodorantes, tomates, etc.  Una vez reembolsados, ya abierta la puerta de su casa, Usted tendrá derecho, hasta la próxima compra, a tener un poco de paz. 
Violeta Nigro, 4°5ta TT

jueves, 22 de mayo de 2014

Destinos entrecruzados





Pao Cheng, confundido y aturdido luego de la visita a su autor, se sentó en una esquina a reflexionar sobre lo sucedido. Si el autor dejaba de escribir, él dejaba de existir. Pensamientos iban y venían en su mente acerca de esta dependencia recíproca que había descubierto. El autor debería escribir por siempre, pero ¿lo haría? ¿Realmente quería Pao vivir consciente de su ilusa libertad? ¿Era eso vivir? 

En ese momento, vio a un muchacho que se le acercaba, tímidamente.

- ¿Se encuentra usted bien, señor?- Preguntó.


 Pao sin advertir que se trataba de un completo extraño, respondió: - No muchacho. ¿Cómo te sentirías tú si descubrieras que estás destinado a vivir como dicte otra persona, sin libertad alguna?

Pao dudó un momento y prosiguió: - No sé siquiera si me interesa esta vida. 

- Si bien no padezco su situación, le entiendo perfectamente a qué se refiere cuando habla de perder interés en su vida. Ya sea por un estúpido y no correspondido amorío o por la pérdida de libertad. De hecho, estoy camino a visitar a Miguel de Unamuno, es un escritor que entre sus ensayos, escribió acerca del suicidio. Siendo esa última una opción que considero en este momento de mi vida, decidí ir a visitarlo. No lo estoy alentando a usted, señor, al suicidio. Al contrario le ofrezco acompañarme, y tal vez encuentre usted también alguien con quien conversar en Unamuno. 
Pao Cheng no dudó un instante, y cuando el muchacho terminó de hablar, estaba de pie a su lado, listo para emprender camino. 

- Por cierto, ¿Cómo es tu nombre? Yo soy Augusto. 

- Pao Cheng, un gusto.
Emprendieron camino, hablando de sus miedos, más que nada al de dejar de existir, o a preferir el suicidio antes que la retirada libertad.

Al cabo de largos días de viaje, llegan al encuentro con Unamuno. Ambos comenzaron a recitarle el motivo de su visita.

Augusto tomó la palabra: -Hace años que los dos nos preguntamos acerca del sentido de nuestras vidas. Por mi parte, desde hace tiempo que el suicidio forma la mayor parte de mis pensamientos. Oí hablar de usted y me pareció buena oportunidad el consejo de un gran sabio.

Unamuno los miró de reojo, moviendo lentamente sus anteojos de lectura hacia arriba de su cabeza y con una pícara sonrisa les dijo: -Muchachos, ya es hora de que ustedes sepan que el suicidio no es salida, ya que no forman parte del mundo real.

Augusto y Pao lo miraron con su expresión más confusa, y sin aliento, siguieron escuchándolo.

-No hay salida más que soporten esta ilusión, esta farsa, este gran relato.

-¿Relato? –Dijo Pao- ¿Usted, señor, me está diciendo que nosotros estamos dentro de una simple historia, de una simple ficción en la que ambos somos personajes y fuimos imaginados alguna vez por alguien?

-Sí, querido, por más extraño sea mi cuento, es cierto.

-¿Y quién es nuestro creador?-Preguntó Augusto, ya casi sin palabras para expresar lo que quería decir.

-Soy yo, pues claro. Yo soy quien puede decidir su muerte o su vida, su increíble felicidad o su máximo sufrimiento, de sus pensamientos  y sus emociones. Yo, Miguel de Unamuno, soy el gran dueño de sus irreales vidas. Ustedes no existen, son producto de mi gran imaginación y su destino también.

-Es decir que lo que usted quiere decirnos, es que nosotros no podemos ni vamos a poder elegir nunca-dijo Pao.

Augusto continuó
-Yo vine hasta aquí con un solo propósito. Necesitaba hablar con usted ya que no encuentro razón para seguir viviendo ya que no hay más que desilusiones, y ahora usted me esta diciendo que nada de lo que viví fue real. Refuerzo entonces mi objetivo que me trajo hasta aquí; si usted escribe mi destino, voy a pedirle que acabe con él.

Unamuno lo miró seriamente y dijo cortante:
- Pero yo no puedo matarte, claro que no. Sería inhumano de mi parte, pues así como te creé y armé toda tu vida, tengo igual respeto por la misma.

Pao Cheng miró a Augusto suplicante al darse cuenta de una cosa: si él se suicidaba, es decir, si Unamuno cedía al pedido de Augusto, entonces él quedaría completamente solo en esta vida de ficción que se le fue asignada.

-Querido amigo, ahora que descubrimos esta verdad, ahora que sabemos que nuestras vidas no nos pertenecen, te suplico que entiendas, si tú desapareces, yo tendría que compartir este secreto con nadie más que conmigo mismo.

El autor de ambos interrumpió a Pao:
- Otra razón, Augusto, por la cual yo no puedo matarte, es por eso mismo. Yo creé dos personajes que estaban destinados a encontrarse, y así lo hicieron. Y aquí están. Lamento decirte, que deberás vivir hasta que tu historia se acabe. Hasta que yo decida ponerle un fin. Mientras tanto deberás encontrar un... consuelo, si así quieres llamarle en tu compañero Pao Cheng. Porque así lo he decidido.


Sin más para decir Pao y Augusto se retiraron del humilde hogar de Unamuno dando cuenta de que a ellos les iba a llegar la muerte el día que su escritor muera ya que mientras él esté vivo, ellos estarán vivos en su imaginación.